LOS PAJAROS AZULES
Llevo 13 años de corer en el Bosque de Tlalpan, para ese entonces acababa de morir mi muy, muy querida abuela. Subía un día por las veredas cuando en un soleado arbol ví lo que pensé era un trapo azul, al acercarme más, ví que era un pájaro pero se asustó y voló, me quedé impresionada del brillante azul turquesa que tenía. Ese día me sentía triste o preocupada por algo y me gusto la idea de pensar que ese pájaro era una señal de mi abuela de que todo iba a salir bien.
Curiosamente (o así me gusto imaginarlo) cada vez que me sentía abrumada, preocupada, triste etc. y subía sola al bosque, aparecía uno de esos pájaros, pero se alejaban tan rápido que nunca me fué posible acercarme y verlos bien.
Desde entonces, nunca había pasado más de medio año en volverme a encontrar alguno, pero ahora, ya pasaban mas de dos años que desaparecieron por completo. Me dió mucha tristeza pensar que nunca más los volvería a ver y que eso significaba que el bosque estaba perdiendo su naturaleza (?). .Platicando con uno de los mas antiguos guardabosques me contó que efectivamente esos pájaros sí existían pero que solamaente quedaban 4 nidos porque con el tiempo las ardillas (que creo que a pesar de ser tan bonitas, en exceso se han convertido en una plaga) se comen sus huevos.
El domingo fué mi cumpleaños, y me fuí a corrrer al bosque, como era tarde no encontré a nadie para subir y me fuí sola, cuando lo hago así siempre voy con el corazón acelerado porque a pesar de que me encanta el paisaje, me asusta tanta soledad y silencio al que no estoy acostumbrada. Llevaba un buen rato sin encontar a nadie y mi corazón se aceleraba cada vez mas (pero así soy, me gusta sufrir,), decidí tentonces tomar el camino de la Virgen pensando que ahí seguro encontraría gente y pues no fué así. Me detuve a persinarme cuando de repente veo volar un pájaro azul y se posa enfrente de un árbol cercano, silenciosamente me fuí acercando para poderlo ver de cerca y esta vez sí lo logré, pero me decepcioné porque no lo ví nada azul, ni tan grande como yo pensaba, es mas casi que confirmé que todo había sido producto de mi imaginacion, luego, al escucharme se espantó y voló, fué entonces cuando al darle la luz del sol, ví ese color azul turquesa tan bonito y unas alas enormes, luego bajé la vista y ví un pajarito amarillo con manchas cafés y rojas en realidad muy bonito. Me dió un gusto enorme haber vuelto a encontrar al pájaro azul y saber que todavía no se han perdido la naturaleza (?) del bosque.
Hoy miércoles llegaron muchos niños con la Fundación Bimbo perfectamente bien organizados a sembrar arbolitos y me dió mucho gusto.
dg lourdes betancourt
viernes, 1 de junio de 2007
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